La plataforma de influencer marketing B2B Egia ha estrenado Los primeros influencers de la historia, una campaña creativa que nace con el objetivo de trasladar la lógica de la prescripción profesional al entorno digital. La campaña parte de una pregunta aparentemente sencilla: ¿en qué momento empezamos a asociar la influencia exclusivamente con el número de seguidores?
Según el comunicado de prensa que hemos recibido hoy publicamos hoy 9 de octubre de 2026, «mucho antes de que existieran LinkedIn, los creadores de contenido o las métricas de engagement, ya había personas capaces de cambiar una decisión con una recomendación».
«Un jefe de compras que sabía exactamente a qué proveedor llamar cuando surgía un problema. Una ingeniera cuya opinión podía inclinar una inversión. Un profesor al que antiguos alumnos seguían preguntando qué tecnología elegir. Un técnico cuyo criterio pesaba más que cualquier folleto comercial», añade.
Además, indica que «durante los últimos años, el marketing ha perfeccionado enormemente su capacidad para encontrar audiencias gracias a una segmentación, un reporting y una optimización casi obsesivos. Sin embargo, cuando una decisión implica riesgo, dinero o responsabilidad profesional, hay un comportamiento que apenas ha cambiado: preguntamos a alguien de confianza«.
Más sobre la campaña Los primeros influencers de la historia de EGIA
Frente a los códigos habituales del influencer marketing, como «audiencias masivas, exposición, notoriedad o número de seguidores», la campaña Los primeros influencers de la historia «pone el foco en una influencia mucho menos visible, pero especialmente relevante en los mercados B2B: la que se construye mediante conocimiento, experiencia y reputación profesional».
Patxi no tiene redes sociales. Pero tampoco parece necesitarlas
Ese planteamiento toma forma a través de una serie de personajes creados con inteligencia artificial e inspirados en perfiles, situaciones y dinámicas reconocibles dentro del entorno B2B. Uno de ellos es Patxi, antiguo jefe de compras.
Durante cuatro décadas vio pasar a cientos de proveedores. De algunos probablemente no recuerda ni el nombre. De otros, sin embargo, conserva historias que todavía cuenta años después.
Patxi sabía a quién llamar. Y, sobre todo, sabía a quién no.
La campaña utiliza este tipo de pequeñas historias para alejarse deliberadamente del lenguaje aspiracional asociado tradicionalmente al influencer y situar la influencia en un terreno mucho más cotidiano: el de las personas cuyo criterio nos ayuda a decidir, sigue el comunicado.
Junto a Patxi aparecen otros perfiles procedentes de compras, I+D, ingeniería, formación técnica o producción. Personas distintas, pero unidas por la misma idea: su capacidad de influencia no procede de una audiencia construida a su alrededor, sino de la autoridad que han ganado dentro de su profesión.
La historia de Patxi puede verse en LinkedIn y el resto de la campaña, junto a sus piezas en vídeo, en la landing page de la campaña.
De la economía de la audiencia a la economía de la relevancia
En un ecosistema publicitario acostumbrado a medir alcance, impresiones, seguidores o engagement, EGIA propone incorporar «otra variable a la conversación: quién está detrás de cada interacción», como asegura en la nota de prensa enviada a los medios.
Como plantea la campaña, “no todos los likes significan lo mismo”. Ni todas las recomendaciones tienen el mismo peso. Ni 100.000 impactos son necesariamente más valiosos que la atención de diez profesionales con capacidad real de influir en una decisión.
La campaña no pretende cuestionar el valor del alcance, sino ampliar la definición tradicional de influencia. Especialmente en entornos B2B, donde la credibilidad suele construirse alrededor del conocimiento, la trayectoria, la especialización, la red profesional y la confianza acumulada. Una realidad que siempre ha formado parte de los procesos comerciales y que ahora empieza también a encontrar su lugar dentro de las estrategias de marketing.
“Quizá llevamos años buscando influencers cuando siempre han estado delante de nosotros. Solo que los llamábamos compañeros, ingenieros, clientes, profesores o jefes de compras. EGIA nace precisamente de esa idea: reconocer el valor que tiene el criterio profesional y trasladarlo al ecosistema digital”. Ian Blanco Bello, cofundador de EGIA
EGIA: convertir la influencia profesional en un nuevo canal para las marcas B2B
La reflexión creativa que plantea la campaña es también la idea sobre la que se construye EGIA, la plataforma que conecta marcas con profesionales B2B para amplificar el alcance orgánico de sus contenidos en LinkedIn a través de interacciones como comentarios y likes.
«El objetivo es trasladar al B2B una lógica que el marketing conoce bien -la prescripción-, pero hacerlo a partir de códigos propios del entorno profesional», afirma. Para las marcas, EGIA «abre una nueva vía para generar alcance y credibilidad alrededor de sus contenidos. Para los profesionales, permite poner en valor su conocimiento, su red y su capacidad de prescripción, manteniendo siempre el control sobre las campañas y contenidos con los que deciden interactuar», concluye.
Ficha técnica
- Anunciante: EGIA
- Campaña: Los primeros influencers B2B de la historia
- Agencia: EGIA (in-house)
- Dirección creativa: Ian Blanco Bello y Maider Amondarain

