Mientras México vuelve a estar en el centro de la conversación global como país co-organizador del Mundial 2026, Carta Blanca y LePub Mexico City presentan Del 86 al 26 Somos Chiquitibum una campaña que conecta pasado y presente a través de uno de los códigos culturales más potentes del país, como informa la agencia en un comunicado que publicamos hoy 19 de junio de 2026.
Más que una campaña, Del 86 al 26 Somos Chiquitibum «es una plataforma cultural que reactiva un símbolo colectivo para una nueva generación». A partir de una idea simple y poderosa —traer la vibra del 86’ al 2026—, la campaña construye un puente entre ambas épocas a través de un sistema integrado de narrativa, música y objetos de deseo.
De esta manera, el eje central es un spot principal conceptualizado como un infomercial ochentero, que retoma el lenguaje visual, el humor y la estética de la época para presentar la colección de playeras retro, antes de hacer un giro hacia el presente sin que la ‘Chiquitibum’ deje de sonar en ningún momento, funcionando como hilo conductor emocional.
Esa narrativa se extiende a un ecosistema de activables diseñados para que la audiencia no solo consuma la campaña, sino que la viva. Carta Blanca lanza una lata de edición especial, disponible durante todo el periodo, convirtiéndose en un objeto coleccionable con valor cultural. A esto se suma una colección de cuatro playeras retro desarrolladas en colaboración con Atlética, con un tiraje limitado de 1,986 unidades por diseño, que reinterpretan el lenguaje visual de la época a través de bordados, escudos y detalles dorados.
Finalmente, la campaña se potencia con el remix de la Chiquitibum, lanzado en plataformas como Spotify, que reimagina la porra más icónica del país con una producción contemporánea, manteniendo su esencia pero adaptándola al sonido del 2026.
«La ‘Chiquitibum’ representa una forma muy mexicana de vivir nuestra pasión, de cómo lo compartimos y cómo celebramos. Hoy buscamos recuperar ese espíritu de unión para acercarlo a todas las generaciones, manteniendo la esencia que la convirtió en un ícono de nuestra cultura popular». Carlos Rosas, Brand Manager de Carta Blanca.comentó.
“La clave estuvo en tratar la Chiquitibum como lo que realmente es: un símbolo cultural vivo. No queríamos hacer una pieza nostálgica, sino demostrar que ese mismo código puede seguir conectando a México hoy. Por eso la campaña vive en múltiples capas: contenido, música y objetos que la gente puede hacer propios”. Ricardo Avilés y Aldo ‘Coco’ Ramírez, Chief Creative Officers de LePub Mexico City.
Más sobre Del 86 al 26 Somos Chiquitibum
El mayor reto fue evitar la nostalgia superficial. En lugar de replicar el pasado, la campaña construye una narrativa que dialoga simultáneamente con dos audiencias: quienes vivieron el 86’ encuentran un vínculo emocional inmediato a través de la memoria y los códigos visuales, mientras que las nuevas generaciones se conectan desde la música, el diseño, la moda y los formatos digitales que habitan todos los días.
Estratégicamente, la campaña opera en tres niveles que se retroalimentan: un eje cultural, impulsado por el remix de la Chiquitibum en plataformas digitales y sociales; un eje de deseo, materializado en los jerseys de colección y la lata edición especial; y un eje narrativo, construido desde el spot y su lenguaje ochentero reinterpretado para el presente.
Como sigue la nota de prensa, esta estructura permite que la campaña esté presente en múltiples puntos de contacto —desde feeds sociales hasta plataformas de música y e-commerce— manteniendo una idea clara y consistente: ‘Somos Chiquitibum del 86’ al 26’.
Con un despliegue completamente digital del 4 de junio al 20 de julio, la iniciativa vive en plataformas como Instagram, Facebook, TikTok, YouTube y Spotify, así como en ecosistemas de pauta digital, contenido social y amplificación con creadores, construyendo una presencia constante y relevante durante toda la conversación.
Con esta iniciativa, Carta Blanca «reafirma su rol como una marca que trasciende lo comercial para convertirse en un agente cultural activo, capaz de generar conversación, pertenencia y relevancia en uno de los momentos más significativos para el país», finaliza la nota.

