Marcos Pueyrredon es Presidente del eCommerce Institute y Co-Funder de VTEX. Desarrolló su carrera profesional en empresas multinacionales en el área de planificación y marketing teniendo dentro de sus responsabilidades la implementación de políticas de ebusiness. Es un destacado empresario de la industria de la Tecnologías de la Información y Comunicaciones TICS en Iberoamérica y referente de la Economía Digital en la región.
Pueyrredon posee estudios de Marketing y Administración de Empresas con un Posgrado en e Business Management en la Universidad del Salvador USAL con doble titulación con la Georgetown University (USA), cursó la Especialización en Gestión de Negocios Electrónicos de la USAL y posee un Máster en Business Administration MBA con orientación en Dirección de Proyectos Digitales en la USAL & The State University of New York SUNY. Fué seleccionado por la Harvard Business School para su exclusivo Global Leading Businesses Program concluyendo con el mismo en el año 2020.
A nivel privado es co-Founder VTEX, fundada en 1999, líder en tecnología para eCommerce y pionera en la comercialización de software como servicio (SaaS) de segunda generación. Es Presidente y fundador del eCommerce Institute (Instituto Latinoamericano de Comercio Electrónico), organización sin fines de lucro de carácter internacional, que agrupa a las principales instituciones que promueven y apoyan la Economía Digital en los diferentes países de Latinoamérica con el objetivo de promover iniciativas conjuntas que consoliden el mundo de los negocios por Internet.
Es Presidente Honorario de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE). Asesor del Banco Interamericano de Desarrollo BID y del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo PNUD especializado en implementación de Nuevas Tecnologías dando soporte a varios de los más importantes proyectos de Negocios y Comercio Electrónico en la región.
En cuanto a la docencia, Marcos es Director de la Maestría en Gestión Estratégica Marketing Digital y Negocios por Internet de la Universidad de Buenos Aires y director del Programa Ejecutivo de Retail eCommerce de la Universidad CAECE. Docente invitado en la temática de comercio electrónico y negocios por internet en diferentes Especializaciones, Posgrados y Masters a nivel nacional e internacional, es invitado como speaker, panelista o moderador en los principales eventos del sector por su vasta trayectoria, experiencia y conocimiento Retail eCommerce, con una destacada trayectoria implementando proyectos de transformación digital en las cadenas de valor de comercio tradicional y no tradicional.
Tiene conocimiento y amplio dominio en el manejo e implementación aplicativos relacionados al comercio electrónico (Gateway de Pago, eWallet, Calculadoras Logisticas, Integraciones multinivel, ambientes colaborativos, etc) y de gestión empresarial por internet (SCM/ERP/CRM entre otros), desarrollo de soluciones bajo el modelo Software as a Service SaaS y modelos de negocios en cloud computing con una amplia experiencia, casos de éxito y nuevas innovaciones en modelos de Negocios por Internet a nivel local e internacional
«En 2026 la competencia se da por arquitecturas de negocio»
¿Cómo ha evolucionado el Tour eCommerce Day desde sus primeras ediciones hasta 2026, y qué aspectos considera más representativos de este crecimiento?
El Tour eCommerce Day nació hace más de dos décadas con el objetivo de ordenar, profesionalizar y acelerar el desarrollo del comercio digital en Iberoamérica. En sus primeras ediciones, el foco estaba puesto en evangelizar, en explicar qué era el e-commerce y por qué valía la pena invertir tiempo y recursos en ese canal. Hoy, en 2026, el contexto es completamente distinto. El comercio digital ya no es una novedad, es una parte estructural del negocio.
Lo que cambió no fue solo la escala —más de 200 ediciones en la región—, sino la profundidad de la conversación. El Tour dejó de ser un evento para descubrir tendencias y pasó a ser un espacio donde se discuten decisiones reales: cómo crecer con rentabilidad, cómo integrar canales, cómo usar datos y tecnología para tomar mejores decisiones. Ese es, para mí, el crecimiento más representativo: haber acompañado la madurez del ecosistema sin perder continuidad ni propósito, algo poco frecuente en nuestra región.
Mirado en perspectiva, el Tour también funcionó como un sistema de memoria del ecosistema. A lo largo de los años fue documentando qué decisiones funcionaron, cuáles no y en qué contexto. Esa acumulación de aprendizajes —más que la cantidad de ediciones— es lo que le dio densidad. No se trata solo de haber estado presentes durante 20 años, sino de haber construido un espacio donde el conocimiento no se pierde, se transforma y se vuelve accionable para la siguiente etapa del comercio digital en la región.
¿Qué tendencias emergentes en el comercio electrónico marcarán la pauta durante 2026 y cómo se reflejan en la programación del evento?
En 2026 vemos que la competencia ya no se da por funcionalidades, sino por arquitecturas de negocio. Comercio unificado, marketplaces como estrategia de expansión, retail media como modelo de monetización y una gestión mucho más inteligente de datos atraviesan toda la agenda del Tour.
Estas tendencias se reflejan en una programación que prioriza casos reales, con números, aprendizajes transferibles y decisiones concretas. No vamos a hablar de lo que “podría pasar”, sino de lo que ya está pasando en empresas de distintos tamaños y mercados. El Tour 2026 está diseñado para que quienes asisten puedan volver a sus organizaciones con criterios claros de priorización para los próximos 12 a 24 meses.
Por eso hablamos cada vez más de criterio y gobierno de la complejidad. Las organizaciones que mejor atraviesan esta etapa no son las que suman más capas tecnológicas, sino las que logran orquestarlas bajo una lógica clara de negocio. El Tour 2026 pone foco en ese punto: ayudar a los líderes a distinguir qué decisiones deben automatizarse, cuáles requieren juicio humano y cómo diseñar arquitecturas que sostengan esa combinación en el tiempo.
«La IA es hoy una capa transversal del negocio»
¿Qué papel desempeñan la inteligencia artificial y la automatización en la transformación actual del e-commerce?
La inteligencia artificial es hoy una capa transversal del negocio, impactando en la previsión de la demanda, la personalización de experiencias, la logística, la prevención del fraude y, sobre todo, la toma de decisiones.
Pero hay algo importante: la IA no reemplaza la estrategia. La amplifica o la expone. Cuando una organización no tiene claro su modelo de negocio, la automatización sólo acelera el caos. Por eso, desde el Tour insistimos en una adopción consciente y estratégica: usar la IA para hacer más con menos, sí, pero con gobierno, métricas claras y foco en el impacto real.
En ese sentido, lo que promovemos no es una adopción acrítica de IA, sino un enfoque de inteligencia aumentada. Sistemas que ayuden a pensar mejor, a priorizar mejor y a reducir la fricción en la operación, sin desplazar el criterio humano. La ventaja competitiva no va a estar en quién automatiza más rápido, sino en quién logra mejores decisiones combinando datos, experiencia y contexto.
En un entorno cada vez más digital, ¿cómo pueden las marcas mantener una conexión auténtica y personalizada con el cliente?
La personalización no pasa por decir el nombre del cliente en un email. Pasa por entender el contexto, el momento y la necesidad real detrás de cada interacción. Hoy, la autenticidad se construye cuando la marca demuestra que entiende al cliente y respeta su tiempo y sus datos.
Eso implica integrar información de todos los puntos de contacto, diseñar experiencias coherentes y usar la tecnología para simplificar, no para invadir. Lo que prima acá son las marcas que piensan el vínculo con el cliente como una relación de largo plazo, no como una transacción aislada, y por eso logran una buena conexión.
En ese marco, la confianza se vuelve un activo estratégico. El cliente percibe rápidamente cuándo una marca usa los datos para servirlo mejor y cuándo lo hace solo para presionar la venta. Las organizaciones que entienden esta diferencia diseñan experiencias más simples, más humanas y más sostenibles en el tiempo, donde la tecnología acompaña la relación en lugar de tensionarla.
«Tour 2026 está diseñado con una lógica transfronteriza explícita»
¿De qué manera el Tour eCommerce Day 2026 aborda los desafíos de sostenibilidad y consumo responsable en el comercio electrónico?
Hoy, las empresas más avanzadas del ecosistema están abordando el tema desde la eficiencia operativa, no desde la narrativa. Optimización logística, mejor previsión de la demanda, reducción de quiebres y devoluciones, uso más inteligente del stock y una integración más fina entre canales son algunas de las palancas concretas que están teniendo un impacto real.
En paralelo, el consumo responsable también está redefiniendo la relación con el cliente. Hay una expectativa creciente de transparencia, trazabilidad y coherencia entre lo que las marcas dicen y cómo operan. Esto obliga a repensar no solo la oferta, sino también los modelos de comunicación, los programas de fidelización y el uso de datos. La tecnología —bien utilizada— permite reducir fricciones, evitar sobreproducción y diseñar experiencias más relevantes, que no dependan de estimular el consumo innecesario.
En ese contexto, las organizaciones entienden que operar mejor también implica consumir menos recursos, tomar decisiones más informadas y diseñar sistemas más resilientes frente a la volatilidad del mercado.
Visto así, la sostenibilidad deja de ser un tema separado y pasa a ser un atributo del diseño del sistema. Operaciones más eficientes, mejor uso del dato y decisiones más informadas no solo reducen el impacto ambiental: también hacen a las organizaciones más resilientes frente a la volatilidad económica, logística y de consumo que caracteriza a nuestra región.
Desde el eCommerce Day Tour 2026 acompañamos esta evolución con criterios coherentes hacia adentro de nuestra propia operación, alineando producción, procesos y experiencias con esa lógica del ecosistema. No como eje discursivo, sino como parte del estándar con el que trabajamos.
¿Cómo contribuye este evento a impulsar la internacionalización de las empresas participantes, especialmente las pymes?
La internacionalización, para una pyme, casi nunca falla por ambición, sino por ejecución. Falta de partners confiables, desconocimiento de reglas de juego locales, brechas logísticas y de pagos, y decisiones tomadas con información incompleta.
El Tour acelera justamente esa “parte difícil” porque funciona como una plataforma regional sostenida en el tiempo: en cada país se conecta el conocimiento con la operación, y se lo hace con actores que ya resuelven esos problemas en el día a día. Esa densidad de conversaciones —entre pymes, grandes marcas, plataformas, logística, fintech, agencias y cámaras— acorta el ciclo de aprendizaje y reduce el costo del error cuando llega el momento de cruzar fronteras.
Internacionalizar no es escalar el mismo modelo, sino aprender a adaptarlo. Por eso insistimos tanto en la construcción de una mentalidad regional: entender que cada mercado tiene reglas, costos y comportamientos distintos, pero que pueden ser leídos bajo un mismo marco estratégico. El Tour ayuda a desarrollar esa mirada antes de que la expansión ocurra, no cuando el error ya es costoso.
Además, el Tour 2026 está diseñado con una lógica transfronteriza explícita. La selección de países y el trabajo con los capítulos locales no son una cuestión de calendario: es una arquitectura de conexiones regionales para que una empresa pueda entender cómo se comporta el consumidor, cómo evolucionan los modelos de marketplace, cómo se profesionaliza la última milla o qué cambia en medios y datos cuando se escala a otro mercado. No es “vender afuera” como gesto; es aprender a operar con mentalidad regional desde el inicio, con reglas de juego más claras y una red institucional que sostiene esa curva.
«La verdadera brecha es de capacidad para integrar las herramientas en ediciones cotidianas»
¿Qué iniciativas se promueven desde el Tour eCommerce Day para fortalecer las competencias digitales de los profesionales del sector?
Sabemos que hoy no es una exigencia “saber de digital”, pero sí lo es tener criterio para decidir en un entorno que cambia rápido. Por eso el Tour viene profundizando espacios que obligan a bajar a tierra: workshops prácticos donde se aplican herramientas, metodologías y soluciones junto a especialistas, y zonas de networking temático pensadas para que la conversación sea relevante y accionable, no un intercambio superficial de tarjetas. La formación, si no se conecta con decisiones reales, se vuelve entretenimiento. Y el ecosistema ya no está para perder tiempo.
La verdadera brecha hoy no es de acceso a herramientas, sino de capacidad para integrarlas en decisiones cotidianas. Por eso ponemos tanto énfasis en metodologías, marcos de análisis y entrenamiento del criterio. Aprender digital no es acumular skills aisladas, sino desarrollar la habilidad de leer escenarios, priorizar y ejecutar con coherencia en entornos de alta incertidumbre.
A eso se suma un movimiento más profundo, que para mí es el más importante: la documentación y circulación de casos reales y aprendizajes transferibles, que forma parte del rol institucional que el eCommerce Institute viene sosteniendo desde hace 20 años. Profesionalizar no es repetir conceptos; es construir un lenguaje común, elevar estándares y entrenar a los equipos para que puedan diseñar roadmaps concretos de 12 a 24 meses: qué priorizar, qué medir y cómo escalar sin romper la operación.
Adicionalmente, estamos desarrollando un modelo agentic que comenzará a implementarse este año en el área de Capacitación. No como una demostración tecnológica, sino como una prueba viva de cómo aplicar criterio en entornos de aprendizaje. Se trata de un esquema de entrenamiento estructurado, pensado tanto para tutores como para alumnos, que los acompaña en la toma de decisiones reales, combinando conocimiento, contexto y práctica. La idea es que la experiencia formativa deje de ser un evento aislado y pase a funcionar como un sistema continuo de aprendizaje, alineado con los desafíos concretos del comercio digital.
Si tuviera que imaginar el e-commerce dentro de cinco años, ¿qué cambios considera que transformarán radicalmente la experiencia de compra online?
Cuando miro el comercio digital de años atrás, veo el cambio más profundo no está en la interfaz, sino en la unidad de análisis con la que las empresas toman decisiones. Vamos a dejar definitivamente atrás el e-commerce entendido como un canal y vamos a entrar en una etapa en la que el comercio digital funciona como un sistema de toma de decisiones en tiempo real.
La experiencia de compra va a transformarse porque las organizaciones operarán con mejor información y con modelos más integrados: previsión de demanda más precisa, surtidos diseñados con lógica de rentabilidad y disponibilidad, promesas logísticas más realistas y una relación mucho más consistente entre lo que se ofrece y lo que efectivamente se entrega. En ese contexto, la experiencia mejora no por el diseño visual, sino por el cumplimiento. El consumidor percibe valor cuando la operación responde.
Otro cambio estructural estará en la relación entre marcas, retailers y plataformas. Modelos como marketplaces, retail media y comercio unificado ya no serán iniciativas tácticas, sino pilares del modelo de negocio. Esto va a redefinir el uso del dato: menos improvisación, más trazabilidad y una personalización más responsable, donde la relevancia pesa más que la presión comercial.
En ese futuro cercano, las organizaciones que se destaquen no serán las que reaccionen más rápido, sino las que hayan construido sistemas de aprendizaje continuo. Arquitecturas donde cada interacción, cada dato y cada resultado retroalimenten el modelo. El comercio digital va a parecer cada vez menos un canal y cada vez más un organismo vivo que aprende, se ajusta y evoluciona.
América Latina llega a este punto con una base mucho más sólida que hace algunos años. Pagos, logística, prevención de fraude y adopción móvil ya no son barreras. El desafío de los próximos cinco años va a ser orquestar esas capacidades: conectar tecnología, procesos y talento en arquitecturas de decisión que funcionen a escala y sostengan el crecimiento con rentabilidad.
«El Tour eCommerce Day 2026 está pensado para ordenar decisiciones»
¿Qué le diría a los que están interesados a asistir este año al Tour eCommerce Day?
Les diría que vinieran con un problema real del negocio arriba de la mesa. El Tour eCommerce Day 2026 no está pensado para inspirar, sino para ordenar decisiones. Es un espacio para contrastar estrategias, entender qué está funcionando en distintos mercados y, sobre todo, para salir con criterios claros sobre qué priorizar y qué dejar de hacer en los próximos 12 a 24 meses.
Después de 20 años, el Tour se consolidó como un ámbito donde el conocimiento se transforma en acción. Los casos que se presentan no son aspiracionales: son experiencias reales, con aprendizajes transferibles, que permiten evitar errores costosos y acelerar procesos que, de otro modo, tardarían años.
Y hay algo que sigue siendo central en nuestra región: nadie escala solo. El eCommerce Day existe por la continuidad institucional y la articulación entre empresas, cámaras, plataformas, academia y el sector público. Cuando esos actores trabajan alineados, el impacto es mayor. Como suelo decir, los dedos de una mano hacen más fuerte el puño que impulsa al ecosistema. Si el objetivo es crecer con consistencia y visión de largo plazo, este es el lugar donde esas conversaciones suceden con profundidad.
Una palabra para definir 2026.
Criterio. Porque en 2026 la tecnología ya está disponible, el talento existe y los datos sobran. Lo que empieza a marcar la diferencia es quién sabe decidir mejor cuando todo se acelera.

