En un entorno marcado por la inteligencia artificial y la hiperconectividad, en el que cualquier acción puede amplificarse en segundos, la reputación se ha consolidado como uno de los principales activos estratégicos de empresas y profesionales. Así lo ha destacado Elvis Santos, Chief PR & Influence de Ogilvy Spain, durante una charla impartida en Westfield Glòries, en la que ha abordado cómo la hiperconectividad y la tecnología están transformando la forma en la que se construye la reputación.
Como informa la agencia en una nota hoy 26 de marzo de 2026, Santos subraya que «la comunicación ha dejado de ser un elemento táctico para convertirse en un factor clave, en un contexto en el que cualquier acción puede amplificarse en segundos y afectar directamente a la percepción de una marca, organización o institución».
En ese sentido, el directivo asegura que «la reputación ha dejado de ser un elemento exclusivamente corporativo para convertirse en un activo cada vez más vinculado a las personas». “Los directivos y empleados son clave. Trabajar su reputación impacta directamente en la compañía. Por esta razón, es fundamental hacerlo de manera clara y consistente”, asegura Santos, que insiste en que “la reputación es algo intangible per se, pero la gestión de una buena o mala reputación tiene un impacto fundamental en los resultados financieros de una compañía”.
Como sigue el comunicado de prensa, a través de distintos casos reales, Elvis Santos evidencia cómo una única publicación en redes sociales puede desencadenar consecuencias empresariales -e incluso legales-, reflejando la pérdida de control sobre la información y la velocidad a la que hoy se construye la opinión pública.
En este escenario, defiende que no existe una separación entre identidad física y digital, sino una única identidad cuya reputación se define por la percepción de los demás y que influye directamente en ámbitos como la contratación o la relación de una compañía con sus clientes.
Nuevos desafíos para la reputación, según Elvis Santos
Entre los principales desafíos actuales, el Chief PR & Influence de Ogilvy destaca la pérdida del monopolio de la información, la inmediatez en la propagación de crisis, la desinformación y el peso de las emociones en la difusión de contenidos, factores que han transformado profundamente la gestión de la reputación.
Ante este escenario, Santos aboga por una gestión activa de la presencia digital que evite dejar en manos de terceros la narrativa sobre uno mismo. Para ello, recomienda apostar por una actitud consciente en redes que permita ocupar los espacios de búsqueda y proyectar una imagen alineada con lo que se es y lo que se quiere ser.
En este sentido, defiende que el verdadero diferencial reside en el criterio, desde aplicar el sentido común antes de publicar hasta entender que cada contenido suma -o resta- en la percepción global, impulsando una comunicación basada en valor, equilibrio y autenticidad, donde la gestión de la privacidad, la elección de los temas y la calidad de la interacción se convierten en elementos clave para construir una reputación sólida y sostenible en el tiempo.

