La inteligencia artificial vive uno de esos momentos que marcan el inicio de una nueva era tecnológica. Así lo defendió Andreas Horn, asesor empresarial especializado en IA y fundador de Human in the Loop, durante su participación en el AI Summit Barcelona 2026, donde protagonizó una de las sesiones con mayor asistencia bajo el título“Agentic AI in 2026: Hype, Reality and the Road Ahead”.
Como informa la organización del evento en una nota de prensa que hemos recibido como Media Partner, lejos de centrarse en las promesas más futuristas del sector, Horn ofreció una visión pragmática sobre el estado actual de la inteligencia artificial y, especialmente, sobre el auge de los agentes de IA, sistemas capaces de ejecutar tareas de forma autónoma y colaborar con las personas en procesos cada vez más complejos.
Para el experto, el momento actual guarda similitudes con los inicios de internet o de la informática moderna. “Tenemos una oportunidad única porque todavía estamos en una fase en la que nadie ha descifrado completamente cómo aprovechar todo el potencial de esta tecnología. Incluso quienes trabajan en los principales laboratorios del mundo siguen explorando sus posibilidades”, afirmó.
Según explicó, la aparición de los agentes supone un punto de inflexión en la evolución de la IA. Mientras que los modelos de lenguaje han demostrado una enorme capacidad para generar contenido y responder preguntas, los agentes amplían esas capacidades al permitir que la tecnología actúe, tome decisiones y complete tareas de forma autónoma.
“Por primera vez, los modelos de lenguaje tienen manos y pies. Ya no solo generan información, sino que pueden ejecutar acciones, coordinar procesos y realizar trabajo real con una mínima supervisión humana”, señaló Horn durante su intervención.
Como sigue la nota de prensa del AI Summit Barcelona 2026 con motivo de su segunda jornada, el especialista reconoció que estas herramientas todavía requieren supervisión y validación por parte de las personas, pero aseguró que ya ofrecen niveles de productividad difíciles de ignorar. En su opinión, muchas organizaciones continúan infrautilizando la inteligencia artificial al limitarse a herramientas conversacionales básicas, sin explorar soluciones avanzadas de automatización y generación de código que ya están transformando la forma de trabajar en sectores tecnológicos.
Durante la sesión, Horn también advirtió sobre el fenómeno conocido como ‘agent washing’, una tendencia creciente por la cual algunas compañías presentan como “agentes de IA” soluciones que, en realidad, son sistemas de automatización tradicionales. A su juicio, el ruido mediático y comercial que rodea actualmente al sector hace aún más importante distinguir entre innovación real y estrategias de reposicionamiento.
Para anticipar el rumbo que seguirá la industria, el fundador de Human in the Loop señaló a Nvidia como uno de los principales referentes tecnológicos del mercado. Recordó cómo la compañía pasó de desarrollar procesadores gráficos para videojuegos a convertirse en una pieza clave del ecosistema global de inteligencia artificial gracias al papel de sus GPU en el entrenamiento de modelos avanzados.
Horn destacó que buena parte de los líderes del sector coinciden en identificar la IA agéntica como la próxima gran ola de innovación. “Estamos entrando en la era de los agentes. Todo apunta a que será la tendencia dominante durante los próximos años y el paso previo a una transformación aún más profunda”, aseguró.
Horn destacó que la IA comenzó en una primera era perceptiva a una segunda más generativa. Esta IA generativa está dando paso a la IA de agentes, que a su vez dará paso a la IA física. La denominada IA física será una evolución que llevará la inteligencia artificial más allá del software para integrarse en máquinas, robots y sistemas capaces de interactuar directamente con el mundo físico.
“Estamos en el inicio de la era de los agentes y probablemente, dentro de una década, hablaremos de la era de la IA física. La gran revolución tecnológica todavía está por llegar”, concluyó.
La intervención de Horn reforzó una de las principales conclusiones del AI Summit: la inteligencia artificial ha dejado de ser una tecnología experimental para convertirse en una herramienta estratégica con impacto directo en la competitividad empresarial. La cuestión ya no es si las organizaciones incorporarán IA a sus procesos, sino con qué rapidez serán capaces de hacerlo y cómo aprovecharán las oportunidades que surgen en esta nueva etapa de la transformación digital.

